La Reserva- Sotogrande
Villa Tai

Una obra de bioarquitectura esencial, tejida con hilos de naturaleza, luz y silencio. Se posa en la ladera como una hoja sobre el agua, fundiéndose con el entorno que la abraza: el verde sereno del campo de golf y el azul del Mediterráneo.

La sostenibilidad no es un añadido: es el punto de partida. El diseño bioclimático, la orientación de los espacios, la vegetación y la luz natural se combinan para crear una experiencia de bienestar, íntimamente conectada con el medio. Sistemas de ventilación con recuperación de calor, aerotermia y energía fotovoltaica permiten una gestión eficiente y limpia, pensada para un futuro habitable.

La bioarquitectura se expresa aquí como un arte de integración: la vivienda se adapta a la topografía con humildad, utilizando materiales que pertenecen al lugar. El jardín, como una costura viva, une lo construido con lo natural. Es un gesto de respeto, una forma de devolver al entorno lo que generosamente ofrece.




