Mandarin Oriental Ritz Madrid
Icono de historia, lujo y diseño

En el corazón cultural de Madrid, frente al Museo del Prado, el Mandarin Oriental Ritz se erige como un icono atemporal. Más de un siglo después de su inauguración, su relevancia no depende de la novedad, sino de la permanencia de un lujo refinado y elegante.

La restauración a cargo del arquitecto Rafael de La-Hoz, con el interiorismo de Gilles & Boissier, respetó la esencia Belle Époque del edificio y la reinterpretó con un lenguaje contemporáneo que envejece con gracia. Cada detalle parece existir desde siempre: la luz, los materiales, la proporción de los espacios.

Los interiores respiran calma y sofisticación. Maderas nobles, mármoles cálidos y tejidos artesanales se combinan con una paleta serena.

Las habitaciones y suites funcionan como refugios urbanos, con luz natural tamizada, vistas al Museo del Prado o a la Plaza de la Lealtad y un mobiliario que equilibra tradición y confort moderno.


Su restaurante Deessa, galardonado con dos estrellas Michelin y bajo la dirección creativa de Quique Dacosta, rinde homenaje a la tradición española reinterpretándola desde una perspectiva contemporánea. Quique Dacosta también es el director gastronómico de todos los espacios gastronómicos del hotel, garantizando una visión culinaria cohesionada y sofisticada en todo el establecimiento.

Los bares y espacios sociales del hotel convierten cada cóctel, desayuno o merienda en una experiencia memorable. El Mandarin Oriental Ritz demuestra que el verdadero lujo no se trata de ostentación, sino de coherencia, elegancia y la capacidad de mantenerse vigente, siglo tras siglo, en el corazón de la ciudad.




